El Mundo Aprende a Ser de Todos
Las piezas que convierten un mapa en un mundo donde caben varias personas.
Cada copia del juego pasó a saber qué es —sola, servidor o cliente—, y el servidor guarda las cuentas y los personajes como registros, no como un archivo en la máquina de alguien.
También aprendió quién necesita saber qué. El mundo tiene cientos de criaturas y decenas de miles de casillas; mandarlo todo a todos veinte veces por segundo gastaría ancho de banda en lo que nadie ve. Te llega noticia de lo que está cerca, y de nada más.